La impermeabilización de embalses ha sufrido en los últimos años numerosos cambios relacionados fundamentalmente por el tipo de material impermeabilizante. En los comienzos la lámina impermeabilizante empleada era de PVC unida mediante soldadura. Hoy día la práctica totalidad de los embalses se impermeabilizan con lámina de Polietileno de Alta Densidad (PEAD) de 1,5-2 mm de espesor, soldadas con máquinas automáticas de cuña o aire y extrusoras. La principal complejidad de la impermeabilización radica en el manejo de los rollos de lámina, ya que tienen un ancho de 6-7 m y un peso de 1.100-1.500 kg. La empresa cuenta con personal especializado en el manejo de la maquinaria de soldadura y de un carro portabobinas con sistema patentado que asegura la integridad de la lámina en su manejo, y lo que es más importante, la integridad de los operarios manejando material de gran peso y volumen.

impermeabilización de embalses